Muerto por una caricia

Tu envidia no pasa desapercibida..
Tus palabras llegan a mi piel y se adhieren,
Penetrando en mis heridas y contaminando mi sangre.
Pudriendo mi piel hasta convertirla en solo una fina capa oscura,
A través de la cual se puede ver mi corazón aun latiendo con fuerza.

Y sigo, insisto.. No moriré hasta verte sonreír.
Incluso si para lograrlo me convierto en un ser sin voluntad,
Dependiente de tus besos.

Tus ojos, para nada hirientes.. Sino dulces y llenos de amor...
Me están matando.