Niña.. Que demonios.

Entonces mis ojos ven un mundo muerto, donde solo existo yo y mi deseo de verlo revivir. Busco entre la soledad y la tristeza esa maldita sensación tan conocida que se da en mi pecho. Ya la encontré... Ya todo es como siempre fue.
Yo en mi mundo y vos en el tuyo.

Aunque tal vez nunca dejo de ser así.. Tal vez el cansancio se apodero de mi y caí rendido a un sueño sin fundamentos esperando que me rescate de la pena de no ser absolutamente nadie. Y transportarme a tu mundo para ser absolutamente nadie allí. El error es ilusionarse.

Pero ya probé tus labios y estar aquí ha dejado de ser un mal momento, esto es un infierno.
Me haces falta...

Me derrumbe en una playa sucia, donde restos de navíos arrastrados a la costa reflejan con odio la luz de la luna. Parece una noche fría pero solo siento el ardor del agua tapándome al subir la marea.. Me ahogo... Pero nada voy a hacer. Es mi deseo de morir y no pensar en ti quien domina este cuerpo ahora.

Niña, eres un tormento.