Alphonse

Mientras golpeaba con furia su cráneo contra la tierra, ya convertida en barro gracias a la sangre que brotaba, intente huir.. Y no podía moverme.
Esa escena me dejo helado y con el corazón a punto de estallar del terror.
Me miro fijamente unos segundos mientras su sonrisa comenzaba a matarme. Se paro lentamente.. Era una persona. Una persona! Esa bestia que estaba destrozando a mi hermano era un ser humano. No lo podía creer...

Di un paso hacia atrás y caí preso del miedo. Se acercaba mas y mas, supe que si no reaccionaba moriría también.
Un disparo a lo lejos y perros ladrando distrajeron a la bestia, era mi oportunidad! Me pare y emprendí la huida.

Completamente en vano.
Sus dedos se clavaron en mi espalda y sentí como disfrutaba desgarrar mi cuello con sus dientes.
Instantáneamente llore de dolor.

Pero me invadió una sensación de seguridad, tranquilidad, no recuerdo haberme sentido así antes.. Estaría a punto de morir? Debí hacer algo con mi vida cuando pude!
Me sentía tan seguro de mi mismo que intente quitarme de encima ese demonio y lo logre! Yo era mas fuerte que la bestia? Podría en lugar de escapar intentar cobrar venganza por mi hermano? Otra vez se abalanzo sobre mi y de un golpe la arroje al suelo.

Si.. Rodia destruirla.
Tome su cuchillo, atravesé su pecho, y admito que sentí placer al hacerlo. No podría imaginar cuantas puñaladas le di antes de escuchar su voz rogando que me detenga.
Era una voz suave, dulce, femenina.. Era una mujer.

Sorprendido la observe hasta que murió. Espere unos segundos, suspire y quite mis manos de su cuello. Solo para encender un cigarrillo.
Vi entre las ropas de mi hermano su arma, la tome, la cargue y apunte a mi sien.

Vuelvo a escuchar los perros y veo a ese amable anciano que solía hablar con papa, seguro viene para averiguar que paso y prestar su ayuda.
3 disparos, el y sus perros no molestaran nunca mas.

Creo que me agrada mi nueva vida.