No sin sangre

No existiría tal rechazo, tal negación, tal amargura, si no fuera por esa pequeña, y sin embargo, infame falta de respeto. Como la noche puede volverse tan triste en base a una pequeña palabra, un desliz.. Que se convierte en lágrima. Que se convierte en llanto. Que se convierte en dolor. Que se convierte en frustración. Tristeza. Bronca. Ira. Rechazo.

Y sin mas esfuerzo que un "lo lamento" -sincero- amanece, y ese amanecer nos encuentra abrazados, unidos. La calidez de nuestro sol nos indica que este es el camino, la única forma. Esta es la manera. Tropezar, entender, aprender; juntos.

Los errores que podamos cometer son nuestros, son nuestro tesoro. La forma en que los dejamos atrás, nuestro compromiso con el futuro.