Subis al tren, te ves muy bien.

Te sentas sin saludar, tu ropa huele a cigarrillo. Casi por casualidad rozas mi pierna con tu abrigo. Voy a viajar, a otro mundo me llevas. No hay nadie mas. No tengo miedo, estas acá. Afuera la ciudad desaparece y se cubre con el mar.

Vos me mirás.

Te cuidaré.
Me cuidarás.