Consuelo..

Arrodillados, durmiendo contra una pared. Nos acosa la primera luz del día ardiendo en nuestra cara. Intentamos ver, reconocer donde estamos. Levantándonos. Ayudándonos. Saboreando la amargura que nos dejó otra noche, pero sin poder recordar porqué.

Sin saber que nos pasó. Sin saber quienes somos.

No nos importa. Estamos.