Metal, lluvia y caramelo.

Apenas salí a la calle me invadió ese olor a metal, me enloqueció sentirme bajo su poder. Recorría cada centimetro de la tierra a su lado, aventurandonos en escenas desconocidas, peligrosas. Tanto como para que, al primer rasguño, el dolor fuera opacado por ese concentrado olor a metal en nuestra sangre.

Comenzó asi, nuestra rutina autodestructiva. Fuimos amor, fascinacion y luego, repentimamente, nada. Aún por placer, tantas heridas acaban con cualquier idiota.

Y en otra vida, sentia un gusto dulce en mi boca.

Abri los ojos, asustado, mientras de ese extraño cielo blanco caian pedazos sobre mi cara. El hospital mas horrible que podia conocer. Miré por la ventana y una lluvioa, gris y fria mañana me invitaba a salir. Dejé atras quien fuí, y me convertí en quien ya no seré. Afuera, cada paso que daba bajo la lluvia purificaba aun mas mi alma. Junto a mi, las vidas pasaban y de ellas aprendí tristeza, soledad, rencor y resentimiento. Pero por sobre todo, entendi como perdonar y apoyar sin estar de acuerdo. No siempre llueve, pero tu cuerpo tenía ese hermoso olor a lluvia, a tristeza y desesperacion, a soledad que me retuvo hipnotizado, entonces me juré ser quien te acompañe y te guíe, quien te apoye y te ame, hasta el dia en que deje de llover en tu corazon.

Por supuesto, en tu corazon, el sol un día salió.

Mi alma, acostumbrada y fascinada por la oscuridad, por la soledad, por el frio, la lluvia y ese hermoso aroma que desprendia tu piel, simplemente no pudo soportarlo. Mientras se hacia de dia en tu corazon, mi noche se volvio furiosa, agobiante. Entonces recordé un sabor.. Algo que me tenia desconcertado y nunca habría podido entender de no ser porque necesitaba caer.

Fui en busca de ese sabor, ese hermoso beso con sabor a caramelo. Arrastrando tanta experiencia como lamentos, me entregué sabiendo que este sentimiento era único. Siempre lo supe. Y me envolvió en un amor desconocido. Amor. Sentí lo que me fue negado, lo que he rechazado tanto tiempo. Me dejé llevar, pese a que mi alma y mi voluntad aun deseaban libertad. Deje en tus manos mi corazon, que tanto añorabas e ibas a cuidar. Me vi en ti. Me vi abrazando un corazon, amandolo, cuidandolo y ayudandolo a crecer. Amé esa sensacion. Me vi, y me equivoqué. Deseabas mi corazon, deseabas poseerlo, deseabas que sea tuyo. Y tanto lo quisiste, que cuando lo tuviste inmediatamente me lo arrancaste del pecho. Dejando mi alma destruida y hermosos besos con sabor a caramelo.

Yo nunca te habría arrancado la vida con un capricho asi..

Cada tanto, al despertar, huelo la lluvia por la ventana. Recuerdo como perdonar y amar a pesar de todo. A su vez, mi sentimiento mas fuerte ya no tiene razon de ser, y en su lugar, donde hubo un corazon, hoy hay restos de caramelo. Durante el resto de mis dias besaré tu dulce recuerdo mientras ese utópico metal, ya helado, va cortando mi mejilla.

Autodestruccion.