Texturas, paso dos.

Segundos después de que tus labios enciendan los míos te diste vuelta, te marchaste.
Eso, que pudo ser la historia mas grande de todos los tiempos, tuvo un final demoledor. Demoledor para los corazones involucrados, de hecho, el único corazón involucrado parece ser el mío.
Pero como evitar recordar esos besos tan llenos de pasión. Parecías amar de verdad cada instante en que nuestros labios se encontraban. Yo también.
Volveremos a hablar, a vernos. A besarnos y amarnos. Ese día no te dejaré escapar.

Sin mas, los días vuelven a su decoloración habitual. Casi grises, casi sin vida. Con espontaneas reacciones, golpes de color al recordar tu humedad en mis labios. La vida seguirá su curso, sin curso, hasta que tu amor me reclame.

Pero claro, nunca es suficiente. El daño jamás es tan grande, no podría detener un corazón.
Y mentí alevosamente al decir que sin ti no podria seguir.

Ese dia te cargaste mis ilusiones, mi confianza, mi esperanza y mi fe. Ese dia te cargaste todo lo que supe ser. Ahora mírame, aquí arriba. Disfrutando de todo lo que se fue con tu adiós.

He crecido. He aprendido. He reconocido mis errores, y hoy puedo decir con toda confianza...
Que soy un hombre de verdad.

Aunque, a decir verdad, ciertas noches extraño ser tu imbécil.